6 nov. 2009

Hoy ha cerrado La Opinión de Granada

Los trabajadores de La Opinión de Granada hoy no han ido a trabajar, y no, no es que estuviesen ejerciendo su derecho a huelga por unos sueldos bajos, unos horarios excesivos o unas condiciones laborales poco favorables. Hoy los trabajadores de La Opi no han ido a trabajar porque alguien, desde su confortable sillón ha decidido que un beneficio anual de 22 millones de euros es un indicio de quiebra de su importante grupo de comunicación. Y por lo tanto, para justificar sus copiosos emolumentos tenía que mostrar iniciativa, una iniciativa que a buen seguro sería aplaudida por sus superiores. Ese alguien, cogería ayer su teléfono y diría: 'alea iacta est'.

Se cierra una cabecera, la de Granada, atrás queda que fuese el segundo periódico más leido de la ciudad con tan solo seis años de vida, seis años de trabajo incansable de sus trabajadores, unos trabajadores que tienen su circunstancia, su familia, su situación económica, su vida.

Se escudan en la situación económica mundial, lo que hacen realmente es echar balones fuera, no han sido capaces de afrontar la situación, no han sido capaces de hacer aquello por lo que les pagan, dirigir un periódico y gestionar un grupo de comunicación. Atrás dejan el compromiso para con los lectores que confiaron en ellos su derecho a la información, su responsabilidad con los trabajadores.

El colmo de la desvergüenza es la editorial que han sacado en su web, calificándolo de 'Un cierre no deseado'. Con frases como: "tras algo más de seis años de continuo trabajo que, por desgracia, no se ha visto recompensado por el éxito. Seis años en los que Editorial Prensa Ibérica no ha escatimado medios para intentar que el proyecto saliera hacia delante". ¿No se ha recompensado con el éxito? ¿cuál es el concepto de éxito de estos señores? ¿ser el segundo más leido no es éxito, sacar un diario con 45 trabajadores (más los imprescindibles becarios y colaboradores...) no es el objetivo?. ¿Tener un beneficio de 22 millones de euros es insuficiente?. Prosigue la argumentación de cierre con: "pronunciamos el cierre por responsabilidad empresarial y garantizando los derechos de los afectados". Para echarse a llorar. El colmo de la desvergüenza.

A los trabajadores de La Opinión de Granada, mucho ánimo, el sol volverá a salir mañana, a pesar de la desvergüenza e incapacidad de muchos dirigentes.

2 comentarios:

Mónica Pérez de las Heras dijo...

Será por ser periodista pero siempre me siento especialmente afectada cuando una cabecera de prensa se cierra. ¡Ánimo a todos los trabajadores de La Opinión de Granada!

La Habitación de Raúl dijo...

Exacto Mónica, es una pena que se cierre un medio, sobretodo por los trabajadores que han luchado día a día por él... la pena es que lo haga porque desde las altas esferas se entiende que debería generar más beneficios... que hay de la responsabilidad de pluralidad informativa que debe regir en una democracia moderna?