10 mar. 2013

Ayer soñé


Ayer soñé que mis sueños pesaban poco mas de 3 kilos, que la ilusión tenía 50 centímetros de largo y que la esperanza peinaba un cabello rubio como el oro. Soñé que mi vida apenas tenía una semana y 
que me despertaba cada tres horas para comprobarlo.

Ayer soñé que las estrellas más luminosas bajaban para bordarse en su ropa y el sol quedaba sombrío tras comprobar el brillo de su cabello. Soñé que la lana mas pura parecía rugosa al compararse con su piel y que el mejor de los perfumes no se envasaba en ningún frasco.

Ayer soñé que soñaba con una vida plena, y al despertar comprobaba que era la misma que la que tengo. Ayer soñé despierto y hoy despierto viviendo un sueño.


22 feb. 2013

Ya sólo espera


Me levanto durante la noche y voy a la cocina atraido por un olor intenso, dulzón, reconocible. Veo una tarta. Es una de esas tartas de galletas artesanas con mucho chocolate. Es su especialidad, incluso tiene un arcoiris de virutas dulces derramadas sobre su superficie. Extrañado miro el calendario y no veo ningún cumpleaños anotado, tampoco reconozco ningún nombre en el santoral. De repente se me viene a la cabeza la imágen del trabajo duro, veo 39 semanas de sacrificios, 39 semanas de cuidados, preocupaciones, médicos y desvelos.

Me doy cuenta que mañana por fin se queda en casa, ya no tiene que volver al trabajo. Me doy cuenta que esa tarta de la nevera es su premio, su autoreconocimiento al esfuerzo, su acompañante en la espera. Emocionado me vuelvo a la cama y veo una de sus manos en su vientre. Está preparada. Todo está listo. Ya sólo espera.